Iggy contra todos: Una historia sin Pop

Por Manu Stein

“Casi me matás, pero fallaste de nuevo. Seguí intentando la semana que viene.”  Iggy Pop

Iggy Pop. Para quienes no lo conocen, solo diremos que fue uno de los padres del punk y que desde sus inicios en los ’70s se caracterizó por sus explosivas e impredecibles presentaciones en vivo. Hoy vamos a hablar de dos de las más destacables, una de las cuales incluso está grabada.

1974. Hacía un año, con muy poco éxito comercial, había salido Raw Power, último disco de Iggy and the Stooges antes que la banda se disolviera y nuestro personaje comenzara su carrera solista. Sin productora y con el impulso inicial desgastado, su segunda separación –la primera había sido en el ’71– era inminente, pero, necesitados de dinero, y con unas pocas fechas por delante aún podían a dar de qué hablar.

The Rock n’ Roll Farm era un antro rutero con capacidad para unas 120 personas. Para darse una idea, los equipos de la banda casi no entraban en el escenario. Simplemente una parada económicamente necesaria antes del verdadero gran show. Al parecer el lugar era frecuentado por un grupo de motoqueros – The Scorpions– que aquella noche formaba parte de la escasa concurrencia.

Las luces se apagaron, Asheton (batería) marcó el tempo e Iggy (cantante) rompió sus cadenas. Sin ninguna intención de hacerse esperar, las provocaciones del vocalista comenzaron a llover sobre un público que no iba a tardar en reaccionar. Monedas, huevos y botellas fueron algunas de las respuestas de aquella masa de barbas, tachas y camperas de cuero, que no hacía mas que alimentar las calderas de aquella locomotora imparable en que se había convertido el show. Y, tal vez no todos lo sabían, pero el frontman lo disfrutaba.

Desbocado, cabalgando la cresta de una ola colosal, probablemente sin mas motivación que su propio hambre de caos, increpó a un espectador en particular. Como un titán que camina omnipotente la tierra, soltó el micrófono, saltó del escenario y avanzó hacia él.

Un metro setenta. 65 magros kilos. Frente a él, un motoquero favorecido por absolutamente todas las apuestas. David y Goliath. Un instante. La ola se esfuma. Un puño corta el aire. Goliath yace tendido en el suelo. Fin del recital. Sí. Iggy era Goliath.

A las pocas semanas de dicho suceso, llegó la gran fecha: el Michigan Palace. La última presentación para aquellos jóvenes Stooges setentosos. Todo tipo de rumores habían corrido a raíz del reciente episodio en que la invencibilidad de Iggy Pop había sido quebrada. Que se iba a suicidar. Que el grupo no se presentaría. Especulaciones sobre la invitación a otra banda de motoqueros. Mientras tanto el efervescente vocalista provocando a la pandilla del Rock and Roll Farm en las radios. Esas eran algunas de las piezas de este rompecabezas cuya imagen final todos ignoraban, y que resultó uno de los recitales más memorables de su carrera (que no es poco decir) y del género de los que se tiene registro.

Aún con los Scorpions brillando por su ausencia la noche se convirtió en un absoluto aquelarre. El público tapizó el escenario con cuanto objeto tuvo a su alcance. “No me importa si tiran todo el hielo del mundo. Están pagando cinco dólares y yo estoy ganando diez mil, así que cáguense!” gritaba Iggy a los asistentes. Y esta vez, nada lo detuvo.

“Ustedes, imbéciles, pueden tirar toda la mierda del mundo, que sus novias van a seguir amándome.” se escucha solo unos minutos después. Obsceno, violento, irreverente. Cualquier adjetivo se queda corto cuando hablamos de este show.

Si bien de la primera ocasión no hay mas registro que relatos cruzados, la segunda quedó inmortalizada de principio a fin. Más que un álbum para sentarse a escuchar (ya que la calidad de sonido es paupérrima), el testimonio de una noche en una de las cunas del Punk. Eso es Metallic KO.

“Muchas gracias a quien me haya tirado esta botella en la cabeza. Casi me matás, pero fallaste de nuevo. Seguí intentando la semana que viene.” Iggy al finalizar Louie Louie, último tema tocado por The Stooges hasta 2007.

Setlist original: Raw Power, Wet My Bed, Heavy Liquid, I Got Nothin’, Rich Bitch, Gimme Danger, Cock in My Pocket. Encore: Louie Louie

Aclaración: El disco Metallic KO recopila canciones de otras fechas mas allá del recital en el Michigan Palace

 

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